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Edificio de la Comisión Europea |
El Plan Urban nace en el seno de la Unión Europea como
iniciativa encaminada a lograr un desarrollo urbano sostenible. Su objetivo
es permitir a todos los núcleos urbanos con problemas económicos y
sociales optar a Fondos Estructurales europeos que posibiliten la adopción
de medidas orientadas al aumento de la calidad de vida. Algunas de estas
medidas son, por ejemplo, renovar edificios, crear espacios
verdes, integrar a las clases desfavorecidas en los sistemas educativos,
ofrecer garantías de empleo, mejorar las condiciones
medioambientales o fomentar el uso de las energías renovables.
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Ayuda a la integración de los niños
inmigrantes |
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Las zonas urbanas que quieran beneficiarse del Plan
deben tener una población de 20.000 habitantes como mínimo, aunque, en
ocasiones excepcionales, esta cifra puede reducirse a 10.000. Además, deben encontrarse en un
momento de crisis económica o social y sufrir, al menos, tres de los
siguientes problemas: elevada tasa de desempleo de larga duración; escasa
actividad económica; alto grado de pobreza; considerable número de
inmigrantes, minorías étnicas o refugiados; insuficiente nivel de
escolarización; evolución demográfica precaria o un índice importante de
criminalidad y delincuencia.
Durante el Plan Urban I (1994-1999),
se financiaron programas en 118 zonas urbanas. La aportación comunitaria se
aproximó a los 900 millones de euros, inversión que permitió una mejora en la
calidad de vida de más de tres millones de personas en toda Europa.
El Plan Urban II (2002-2006) invertirá 728,3 millones de euros
en 70 ciudades de 14 países europeos. |