Monumentos de Interés

Teruel es conocida muy especialmente por sus obras mudéjares, sin embargo, en su interior encontramos obras de gran calidad artística y arquitectónica. Entre los más relevantes podemos destacar:

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Fachada de la Catedral de Mediavilla

ARTE MUDÉJAR:

La Catedral de Santa María de Mediavilla: Los ocho siglos de historia de esta Catedral otorgan gran complejidad a su conjunto. En ella se encuentra la primera torre –campanario de estilo Mudéjar- de la ciudad (edificada de 1257-1258), cuya parte baja está abierta mediante arcos apuntados y bóveda de cañón.

Su decoración es uno de los elementos más significativos: el interior viene determinado por arcos de medio punto entrecruzados, frisos de esquinillas con fustes de cerámica, ventanas abocinadas en arco de medio punto, platos y azulejos, vidrieras en colores…

Otro elemento del Mudéjar lo encontramos en la techumbre (1300), donde destaca su construcción en madera con armadura de par y nudillo y decorada con elementos vegetales estilizados, geométricos y epigráficos de tradición islámica y decoración figurada gótica lineal.

Otros elementos destacados de la Catedral son su cimborrio (Martín de Montalbán, 1538), la portada Sur (P. Monguló, 1909), el retablo Mayor (Gabriel Joli, 1532).

 
 

Torre de San Martín

Las torres mudéjares:

Las cuatro torres que podemos encontrar son: San Martín, El Salvador, San Pedro y La Merced.

San Martín (1315-16): Está formada por dos torres de forma que una envuelve a la otra. Entre ambas, discurre una escalera que da acceso al campanario. La torre interior contiene tres estancias superpuestas, mientras que la exterior es la que soporta todo el repertorio decorativo. En el apartado ornamental destacan los paños en ladrillo resaltado, lazos formando estrellas de ocho puntas, friso de arcos mixtilíneos y arcos lobulados. En 1549 fue objeto de una importante restauración dirigida por Pierres Vedel.

Torre de San Salvador

 

El Salvador: Se cree que su construcción es inmediatamente posterior a la de San Martín. Las principales diferencias entre ellas son el uso de la bóveda de crucería en el pasaje que discurre bajo esta última y un mayor desarrollo de los paños ornamentales. La de El Salvador ha precisado de varias restauraciones, la última de ellas en 1993, que le devolvió una apariencia más próxima a la edificación original.

 

Torre de San Pedro

Torre de San Pedro (1319-1392): Su estructura y decoración es similar a la de la Catedral y destaca sobre todo por la armonía de su conjunto. La Iglesia es de una sola nave, con capillas laterales entre los contrafuertes. Está diseñada con un ábside poligonal con tribuna sobre las capillas. Su claustro Mudéjar recibió una profunda reforma en 1901, al igual que el interior de la Iglesia.

Torre de la Iglesia  de la Merced

 

Torre de la Merced: Esta obra que data de la segunda mitad del siglo XVI. Tanto el interior como el exterior son mudéjares y consta de tres cuerpos diferentes uno de planta cuadrada, otro de planta ochavada y el tercero, octogonal, fruto de una ampliación barroca.

 

Fachada de la Iglesia  de los Franciscanos

La Iglesia de los Franciscanos: Se trata de uno de los edificios góticos más importantes de toda la provincia. Cuenta con una magnifica sillería que sirve de contrapunto al ladrillo Mudéjar tan habitual en el resto de obras de la ciudad.

Su construcción se inició en 1392 y su estructura responde a una cabecera poligonal y de una nave de 5 tramos cubierta por una bóveda de crucería sencilla sobre arcos fajones. En el exterior, llaman la atención sus ventanas ojivales y las dos portadas. Posteriormente, en el siglo XVI se edificó a su lado un palacio típico renacentista.

Torreón de Ambeles

 

El Torreón de Ambeles: Forma parte del recinto amurallado y se trata, quizá, de su elemento más singular gracias a su planta estrellada. El Torreón es un sólido bastión de sillería adosado al desaparecido Alcázar Real, y su edificación se sitúa entre 1475 y 1525. Las murallas de Teruel todavía conservan los distintos tipos de torreones, los de planta circular (San Esteban), cuadrada (Rincón San Miguel) o poligonal (Torre de Lombardeta), un pequeño ejemplo de los más de 40 torreones que defendían antiguamente la ciudad.

 

Acueducto de los Arcos

El acueducto-viaducto de los Arcos: Es uno de los ejemplos más emblemáticas de la traída de aguas de la ciudad. Su construcción, en 1537, es una de las obras renacentistas más destacadas de su constructor, Pierres Vedel. En su diseño podemos observar la clara influencia de las obras hidráulicas romanas.

La Casa de Ferrán

 

El modernismo:

Este estilo artístico está representado en el centro de Teruel, sobre todo en la plaza de Carlos Castel, más conocida como plaza del Torico. Destacan especialmente los soportales de gruesas columnas circulares, así como el conjunto de edificios que delimitan la plaza y mantienen la armonía modernista. Algunos de los más representativos son la Casa del Torico, la Casa de Ferrán en la calle Nueva y la Casa la Madrileña. Las tres construcciones son obra de Pablo Monguió.
 

 

Viaducto de principios del siglo XX

El Viaducto: En el primer tercio de siglo XX se lleva a cabo esta obra de ingeniería diseñada como ciudad-jardín y que se convertirá con el tiempo en el llamado Primer Ensanche.

Museo Provincial

 

El Museo Provincial: Actualmente está ubicado en un edificio de 1591-1593, de marcados influjos manieristas. En él se exponen interesantes colecciones de arqueología y etnología. En las Caballerizas hay abundante material etnográfico agrupado por actividades (elaboración de pan queso, apicultura, caza, carpintería, forja, etc.), ciclo de vida y estancias de una vivienda tradicional. La Planta Baja se destina, fundamentalmente, a exposiciones temporales. En la primera planta destaca la magnifica colección de cerámica decorada de Teruel, de los siglos XIII al XX; también se encuentra la sección dedicada a la religiosidad popular y una farmacia completa, procedente de Alcalá de la Selva. En la segunda planta se encuentran los materiales arqueológicos del Paleolítico a la Primera Edad del Hierro. La tercera planta está dedicada a la Época Ibérica, y en la cuarta y última planta hay interesantes materiales romanos y medievales entre los que destaca el mosaico de Calanda.

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